Giel Pijpers, dueño del establecimiento de comida rápida en la ciudad de Heerlen (Holanda), se ha visto obligado a retirar dos "sugerentes" urinarios con forma de boca de mujer. La denuncia de una turista americana, escandalizada por la visión, ha provocado la desaparición de estos retretes, que Pijpers ha definido como arte.







